En su edición del martes 16 de octubre, el diario cordobés”La Voz del Interior” publicó una entrevista a Luciano De Cecco, armador de Belgrano de Córdoba, titulada”Un pibe de palabra” y firmada por Gabriel Rosenbaun. La transcribimos a continuación:
El armador santafesino fue tentado para quedarse en el Montichiari, el club italiano dueño de su pase, pero desestimó una oferta irresistible para cumplir con el compromiso que había asumido con Belgrano: jugar la Liga Argentina. Los italianos querían retenerlo como sea luego de verlo deslumbrar en la Liga de aquel país, la NBA del voleibol.

En el hiperprofesionalizado y millonario escenario del deporte mundial, en el cual las montañas de euros o dólares son anzuelos prácticamente irresistibles, hay historias que sacuden la modorra, que ponen alerta esa capacidad de sorpresa que poco a poco se ha ido perdiendo. Historias como las de Luciano De Cecco, el pibe de 19 años que, por cumplir con su palabra, desestimó una oferta que casi cualquier voleibolista firmaría con los ojos cerrados.
De Cecco, el muchacho que siente que todo pasó muy rápido en los últimos años, decidió su futuro. El Montichiari italiano, que le compró su pase a Bolívar y debía cederlo a Belgrano para la Liga Argentina 2007/08, se enamoró del juego de”Cachete” e hizo lo imposible por retener al pibito que había ido sólo a jugar algunos partidos y que terminó brillando en las tres primeras fechas de la Liga italiana, la NBA del voleibol mundial.
Aun con contrato firmado con el Pirata, la cosa no era fácil. Si Luciano quería quedarse en Italia y el Montichiari ponía demasiados euros sobre la mesa, ¿más allá de tener derecho a reclamar judicialmente la cuestión, Belgrano hubiera querido contar con un jugador disconforme de estar aquí? Pero no hizo falta pensar en eso. El santafesino lo definió solito.
“Mi cabeza está en Belgrano desde que llegué. Después de 23 horas de viaje me fui directo a la práctica. El jueves 25 tenemos que llegar de la mejor manera”, dice seguro.
-¿Qué desafíos te mueven ahora?
-En lo personal, jugar. Jugar mucho. Eso es muy importante. En lo colectivo, tenemos un equipo con mucho potencial y espero que el jueves 25 tengamos una buena fórmula para el debut. Creo que lo mejor de Belgrano se verá en la segunda rueda o en los playoffs.
-¿Cómo está tu cabeza después de todo lo que viviste en Italia?
-Fui a suplantar al armador titular, y el armador que estaba jugando no andaba bien. Se me dio la oportunidad y empecé a jugar… Y de un día para otro me vi adentro de la cancha: fui titular en los primeros tres partidos de la Liga, en los que jugamos bien y hasta le ganamos a la Sisley Treviso. Después empezaron los tironeos. Y ahí me decidí por cumplir la palabra que le había dado a Belgrano antes de viajar. Para mí eso era muy importante.
-¿Te dijiste:”Ya estoy acá, en Italia, cómo me voy a tener que ir”?
-Fue una situación muy difícil. No había mucho tiempo para pensar y que te planteen una situación así… No fui pensando en quedarme ni en que me ofrecieran tanto dinero. Y prioricé la palabra, el compromiso, y la cercanía familiar.
Aprovechar las oportunidades
-¿En algún momento te sobrepasó la situación, la oferta italiana? ¿Te sentiste desbordado?
-Ahora me voy dando cuenta de todo lo que he pasado desde aquel primer partido como titular en la selección, en la Liga Mundial 2006. Desde entonces, las cosas me están pasando demasiado rápido. Yo sé que aproveché las oportunidades, porque a veces el tren pasa una sola vez. Y soporté ciertos riesgos, ciertos desafíos, como fue despegarme de mi familia por el vóley. Estoy haciendo un sacrificio enorme día a día para progresar.
-Decías que sobre todo querés jugar. En la temporada pasada, Bolívar era imparable, pero vos casi no jugabas. ¿Cómo viviste esa experiencia?

-Llegué de jugar en el Mundial de Japón 2006 y pasé a casi ni pisar la cancha. Me agarró la desesperación típica de mis 18 años: ¡quería jugar! Al tiempo me di cuenta de que estaba entrenando con los mejores jugadores del país, en el mejor equipo. Terminé muy contento: aprendí mucho con Javier Weber (el DT) y con William (armador brasileño, el titular). Fue una experiencia que vale mucho.
Luciano De Cecco, jugó tres partidos de titular en la A-1 italiana para Montichiari, volvió para disputar la Liga con Belgrano. El armador fue tentado para quedarse en Italia, pero cumplió con su promesa previa al club cordobés.
Esta temporada, Belgrano, de Córdoba, armó un plantel para pegar un salto de calidad. En el último torneo había sorprendido, pero este año se nutrió para pelear hasta la última instancia por el título de la Liga Argentina. Con ese objetivo a largo plazo, siempre es positivo comenzar con un triunfo sólido como visitante (el pasado 26 de Octubre) los cordobeses vencieron a Rosario Sonder por 3-1 (21-25, 25-23, 25-19 y 25-16), en el primer partido del campeonato.