Volvió con bronca, ya que había entrenado muchísimo, pero una lesión le impidió rendir al máximo. No lo usa como excusa, tratará de olvidarse rápido y pensar solamente en Beijing 2008.
El deporte tiene esas sorpresas: cuando uno menos lo espera surge una lesión, que arruina todos los planes previos. Esto le ocurrió a la santafesina Agustina De Giovanni, quien venía levantando su rendimiento en el equipo de la Universidad de Alabama (Estados Unidos), con el objetivo de ganar alguna medalla para la Argentina en los Juegos Deportivos Panamericanos concretados recientemente en Río de Janeiro.
Hizo todo lo que pudo, se bancó el dolor, trató de aportar lo suyo y a su regreso a nuestra ciudad, en diálogo con El Litoral, manifestó que su próximo objetivo es claro y preciso: los Juegos Olímpicos Beijing 2008.

– Muy bien, cursando el tercer año en lo que se llama Departamento Negocios, con diferentes carreras. Lo mío es Negocios Internacionales, Finanzas y Relaciones Públicas basadas en los negocios. Mi idea final es aprender al menos 4 ó 5 idiomas, hacer un año en Italia o Francia. Me quedan tres años de carrera en Alabama. Todo dependerá de mis planes para Beijing 2008.>
– Muy bien. Este año competí en pruebas de nuestra Conferencia que no eran las mías, para ayudar al equipo. En 800 combinados, (mi entrenador me dice que ése es mi futuro, pero yo no estoy muy convencida). En 1.500 y 200 combinados, más las tres postas 4×50, 4×50 combinadas y 4×100 libres. Este año fue así, en beneficio del grupo, el año próximo no será así. En octubre, en Dallas, hice récord de campeonato en los 400 libres, antes de los Odesur, donde gané dos medallas.

– Es como que empecé de cero. Era seguir acarreando errores o comenzar de cero, y así lo hice. Con todo lo que ello implica. Estoy en período de adaptación, de transición, entreno muy fuerte, me salen algunas marcas sí, otras no, además le di mucho al trabajo de fuerza con pesas buscando mejorar lo físico.

– Me fue bien, nadé 400 libres, 200 libres, posta 4x 200 libre, donde ganamos el oro, fui plata en 200 combinados y 200 pecho. Me tuve que volver rápido porque teníamos el US Open, donde hice las marcas para el Panamericano, corrí 200 pecho, 100 pecho, 200 combinados, 400 libres, posta 4×100, 4×100 combinados espalda, pecho.

– Hice las marcas para el Panamericano, yo no lo esperaba, pero me fue muy bien, te digo más, antes de hacer las marcas, corrí los 400 libres, aflojé y me llamaron de nuevo.

– También me fue bien, rendí de acuerdo a como estaba en ese momento. Considero que todo lo que haga de acá en más será positivo, es más, venía muy bien y me lesioné en la espalda.

– Sí, me lesioné hace un mes y medio. Nunca me quejé, no puse el tema como pretexto, trate de hacer lo mejor posible y aguantar si me dolía. Tengo mucha bronca, yo sabía que podía andar mucho mejor.
Fue un verano muy intenso, entrené muy fuerte y eso me llevó a la lesión. Como será que ahora que estoy en mi casa no paro de dormir, tuve mucha carga.

– Sí. En lo personal, crecí en estos tres meses un montón y yo lo sé, aunque no pude demostrarlo por completo. En los 100 pecho hice mi mejor marca en las eliminatorias. Mi puesta a punto fue en un 70 por ciento. Tengo mucha bronca, me entrené muchísimo y me apareció ese problema, en el momento menos oportuno”.

“Me encantó la experiencia panamericana y no me sorprendió el nivel de Estados Unidos. Yo los veo siempre y compito con ellos, aunque noté que incorporaron a muchos latinos”, indicó Agustina con respecto a los resultados en Río 2007.
Luego explicó que “ellos invierten en la natación y tiene el mejor andador del mundo: Michael Phelps, le llevan años luz a todos”.
Sobre Brasil, Agustina dijo que “no parecen que fuéramos vecinos” y resaltó que “hay mucha diferencia. Invierten en la natación, el apoyo. Los brasileños no tienen problemas como nosotros”.
Seguidamente puso como ejemplo que “ellos invierten desde que los nadadores son chicos y yo lo comprobé en el Sudamericano de Mococa, a los 13 años, los test que les hacían, lactato, masajes, la atención que les prestaban. Después, en el 2003/4 cuando fuimos a Uruguay llevaron muchas cámaras y filmaban a todos para mejorar su estilo, ver los errores”.
Agregó además que “Thiago Pereyra y Cesar Cielo van a Estados Unidos tres o cuatro meses y retornan a su país. El resto está en Brasil y los apoyan”.

“Soy muy objetiva; todavía no me siento yo misma estando en Estados Unidos. Le estoy poniendo muchas pilas, pero hay veces que adaptarte es realmente difícil. Quiero seguir compitiendo, es todo un tema. Todo es muy duro: allá te apoyan, estoy entrenando como nunca, te contagian las ganas, valoran a los extranjeros, somos fanáticos, nos filmamos para corregirnos”, expresó Agustina en otra parte del diálogo.
“No pegaría la vuelta por nada; nunca lo pensé, estoy enamorada de Alabama. Extraño mucho a mi familia, pero me encanta la organización, yo ya se ahora lo que debo hacer hasta abril del año que viene”, explicó.
“Todavía no pensé en el futuro. Luego de mi retiro, me gustaría seguir vinculada a la natación, creo que es el deporte más lindo del mundo y además, me gusta como vive allá un entrenador”, agrega.
“Yo sigo con Sonya Porter, y junto a ella tendría posibilidades de continuar en el futuro. Quisiera hacer un master, y en esa etapa sería mucho más fácil entrenar. Ella sabe muchísimo, a su lado aprendí de la natación y de la vida”, precisó.
Finalmente, la nadadora del Club Gimnasia y Esgrima de Santa Fe anticipó que “no retornaré a Santa Fe hasta después de los Juegos Olímpicos” y que en el US Open intentará hacer las marcas que le permitan estar presente en Beijing.

“Creo que el gobierno argentino apoya en lo que puede al deporte. Hace falta tiempo, se necesita todo un proceso. El gobierno provincial y nacional apoya mucho, pero también se necesitarían empresas que apoyen a los deportistas como ocurre en Brasil. Allá tenés la Caixa, Correios, Olimpikus, que a sus atletas les dicen que vayan a los Juegos Olímpicos y si clasificás entre tal y tal instancia, cobrás tanto, lo que es una motivación extra. A mí me encantaron las clínicas que hicimos luego de Atenas, para que la gente te conozca, inclusive los empresarios, entre los que hubo algunos que extendieron su apoyo. Es necesario tiempo y ganas…”